
NEUQUÉN (ED) — Finalmente Gabriela Bencina, la mujer neuquina varada en Misiones, regresó hoy a su hogar, luego de casi cinco semanas aislada lejos de su familia. A partir de una gran campaña en redes, divulgación en medios y contacto con políticos locales, y gracias a a la gestión de los Bomberos Voluntarios de Iguazú y el permiso excepcional para varados en el país, la mujer emprendió su viaje hasta Neuquén, en dos tramos.
Minutos antes de emprender su viaje, por las redes se agradeció a Daniel Castillo dueño del avión, Sergio Fernández, Jefe de Operaciones del Aeroclub Neuquén, y Osvaldo Marietti, el tercer piloto, quien intermedió entre muchos voluntarios. Asimismo, se hizo extensivo el agradecimiento a todas las personas anónimas que colaboraron con dinero con el combustible.
Gabriela Bencina debió viajar de urgencia a Eldorado el 17 de marzo a encontrarse con su madre, gravemente enferma, sin saber que a los pocos días cerrarían las fronteras interprovinciales. Allí grabó un video explicando su situación, intensamente replicado por los medios de comunicación neuquinos y misioneros, ya que dirigía su pedido al presidente, Alberto Fernández.
Ayer, desde Puerto Iguazú salió un colectivo que transportó a 54 pasajeros aislados en Misiones hasta Buenos Aires. Desde allí, Bencina emprendió su regreso a casa y llegará luego del mediodía de este domingo.

Bencina fue una de las afortunadas que lograron obtener la excepción para el aislamiento social preventivo y obligatorio decretado por la pandemia de coronavirus. Entre 80 y 100 mil personas asintomáticas atravesarán las fronteras provinciales por vía terrestre en las próximas horas.
El permiso de retorno aprobado por el Ejecutivo nacional ya fue suspendido, dada la gran cantidad de solicitantes. En teoría, el trámite podía realizarse desde este sábado a las 0:00 hasta el martes 21, pero en menos de 12 horas el cupo de vacantes se llenó, con 20 mil pedidos de traslado a través del país.

Que bendición Gaby, por fin de regreso a casa, con aquellos que te esperan más que ansiosos. Una inmensa alegría.
Gracias a cada uno de aquellos que aportaron su granito de arena para hacer esto posible. Gracias a Dios por sobre todas las cosas porque es Él quien mueve los corazones.