
NEUQUÉN (ED). — La falta de higiene en sus unidades, las ruedas lisas, el incumplimiento de las frecuencias y las ventanillas trabadas son problemas habituales en la mega subsidiada empresa de colectivos Autobuses Neuquén, que ahora acaba de sumar falta de gasoil por un problema que es responsabilidad de dos: el presidente Alberto Fernández y su secretario de Energía, Darío Martínez.
Al respecto, el secretario de Movilidad y Servicios al Ciudadano de la Municipalidad de Neuquén, Santiago Morán, dijo que “los aumentos en los precios, y la retención del combustible o la falta de combustible, y la imposibilidad de que las empresas puedan hacerse del mismo, surgió en forma así, espontánea” y sorprendió a los neuquinos.
Dijo que el problema emergió el jueves y que “los incrementos se dieron en el día, y después la escasez. Y no es solamente con la firma Autobuses Neuquén, sino también que afecta a Pehuenche, bueno, y a todas las empresas de la zona”. Sólo en marzo la ex Indalo cobró subsidios nacionales, provinciales y municipales por más de 51 millones de pesos; período en el que Pehuenche embolsó más de 10 millones de pesos, por el mismo concepto.