
Si Les Luthiers reescribieran le clásico, tranquilamente podrían ambientarla en Plottier. Allanamientos, sospechas y renuncias inminentes describen la gestión Bertolini.
PLOTTIER (ED) — La política de Plottier entró en zona roja. A días de la apertura de sesiones, el intendente Luis Bertolini llega golpeado, con renuncias de secretarios y amagues de más bajas. Los allanamientos frecuentes y las sospechas podrían llevarse puesto a un gabinete que cruje como madera vieja.
A quien hoy se sienta en el sillón de Avenida San Martín, el poder se le escurre entre los dedos (hace rato pero cuesta creérselo)
El lunes, en la previa de nuevos procedimientos judiciales, presentó su renuncia la secretaria de Desarrollo Social, Daniela Barros. La dimisión se formalizó en medio de más tensión puertas adentro, inclusive algunos dicen que la situación generó que el propio intendente terminara a los saltos.
Barros fue reemplazada por Roxana Martínez, exdirectora de Recursos Humanos y luego subsecretaria de Educación, con antecedentes de denuncias por maltrato al personal y un dato político. Se trata de quién fue jefa de campaña de Gloria Ruiz. En un municipio asediado por sospechas, Bertolini eligió recostarse una vez más sobre el riñón de su mentora.

Después del allanamiento, las versiones de nuevas salidas se multiplicaron. En los pasillos se habla Cristian Tracana y extraoficialmente, por la tarde, se conoció la renuncia de la secretaria de Hacienda, Gladys Ramírez, madre del titular de la empresa cuestionada VALCO SRL y señalada por su presunta cercanía societaria con el propio intendente.
Ramírez había desembarcado para cubrir el vacío que dejó el contador Néstor Gelos (merece un capítulo aparte). Reemplazar al ex secretario fuerte de Ruiz que manejaba las cajas, venía acompañado por el desafío de concentrar más poder en Plottier y desplazar los hilos de las oficinas de Leloir. Pero la historia muestra que el “virrey” nunca logró emanciparse del todo. Incluso cuando la crisis avanzaba, seguía peregrinando a la Legislatura en busca de bendiciones.
Quien aprovechó los movimientos fue el director de Cultura, Juan Manuel Flores, hombre del círculo de Ruiz, que rápidamente mutó en agosto pasado a super secretario (Gobierno, Cultura y Ciudadanía). Ambiciones grandes para una ciudad grande, dicen algunos; demasiado grandes para un gobierno que hoy pelea por sostenerse.
El próximo jueves Bertolini abrirá las sesiones ordinarias del Concejo Deliberante y hay expectativa.
La página oficial del municipio está caída desde el fin de semana por falta de pago. Una postal de una gestión que está cortocircuito.




