
El plan para asfaltar 158 kilómetros de las rutas 8, 51 y 7, con una inversión de casi US$178 millones, avanzó con respaldo de seis bloques. Se busca que las petroleras adelanten el financiamiento.
NEUQUÉN (ED). — Vaca Muerta sigue creciendo mientras las rutas no esperan. El gobierno de Rolando Figueroa consiguió más respaldo político para poner en marcha uno de los planes de infraestructura vial más importantes de su gestión que incluye 158 kilómetros de asfalto en rutas petroleras por casi US$178 millones.
El proyecto tuvo despacho favorable en la comisión de Hidrocarburos de la Legislatura: Comunidad, PRO-NCN, Neuquén Federal, MPN, Avanzar, Juntos y Fuerza Libertaria acompañaron el despacho.
El Ejecutivo busca resolver uno de los problemas que dejó expuesto el crecimiento acelerado de Vaca Muerta donde más producción, implicó más camiones y más actividad, pero rutas que quedaron al límite.
El mecanismo que propone el Gobierno, son las empresas petroleras las que adelantarán los fondos a tasa cero, mientras que la Provincia ejecutará los trabajos y posteriormente recuperará ese dinero mediante un esquema que contempla peajes y deducciones de regalías.
El paquete alcanza a la ruta 8, la 51 y la 7, con una inversión total de hasta US$177,675 millones.
La ruta 8 concentra US$91,3 millones para un tramo de 95 kilómetros y US$6,8 millones para otro de 8 kilómetros. A eso se suman aproximadamente US$50,4 millones para la ruta 51 y US$6 millones para la ruta 7.
Durante la reunión, el ministro de Economía, Producción e Industria, Guillermo Koenig sostuvo que “las obras de rutas no son inmediatas, llevan su tiempo y se empezaría a tomar en consideración los tiempos luego del primer desembolso. La estimación es comenzar las obras antes de fin de año”.
Figueroa viene impulsando un esquema en el que los recursos que genera Vaca Muerta deben transformarse en infraestructura. El plan de rutas es uno de los ejemplos más concretos de esa estrategia.


