
Más de 40 disparos en una casa y un joven baleado en la “zona roja” donde mandan los tiros y la droga.
NEUQUÉN (ED). — La violencia volvió a explotar en Centenario durante la madrugada con dos hechos armados en menos de tres horas y a solo cinco cuadras de distancia. Una vivienda fue atacada con más de 40 disparos y poco después, un joven de 20 años terminó baleado en el hombro por motochorros.
Todo ocurrió en el mismo sector que la Policía ya reconoce como la “zona roja” de Centenario, un corredor donde la droga corre más rápido que las motos.
El primer episodio ocurrió cerca de la medianoche en Simón Bolívar y Cuba, donde desconocidos descargaron una lluvia de balas frente a la casa de un hombre de 67 años. La Policía confirmó más de 40 vainas servidas calibre 9 milímetros desparramadas en la calle y varios impactos en la reja de la vivienda.
“Sí, encontramos 44 vainas del mismo calibre, todas nuevas. Ahora las pericias dirán exactamente qué arma se utilizó”, explicó el coordinador de la División Seguridad Confluencia, Néstor Catalán, al confirmar el ataque.
Se especula con el uso de ametralladoras por el sonido de las ráfagas. La casa ya había sido atacada otras veces y al lado hay una vivienda incendiada que, según la jerga policial, funcionaría como “aguantadero”.
Se sospecha que el dueño de la vivienda baleada podría haber denunciado movimientos narcos.
A las 2 de la madrugada, apenas cinco cuadras más allá, en la zona de Honduras y Quichén, dos hombres en una moto 110 abrieron fuego contra tres jóvenes que caminaban por el lugar. Uno de los disparos impactó en el hombro de un chico de 20 años, que tuvo que ser trasladado primero al hospital.
Según la denuncia de la madre del herido, las víctimas reconocieron a los atacantes, lo que alimenta la sospecha de un ajuste de cuentas.
“Estos hechos pasan muy rápido. Llegan en moto, disparan y desaparecen en segundos”, se excusó Catalán.
La zona depende de la Comisaría 52, que conduce el comisario César Deoseffe.



