
Detrás de sus diferencias ideológicas con Lula, se esconde el objetivo libertario de consolidarse como el líder regional de la derecha.
BUENOS AIRES (NA) — El presidente Javier Milei volvió a cuestionar a los representantes populistas de la región en el marco de su disputa contra su par de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, en la previa a la elección en el país vecino que tendrá lugar el próximo 4 de octubre. No obstante, en la Casa Rosada hacen otro análisis.
“Literalmente el tren fantasma. Si te metés al túnel no sabés el miedo que se llevará tu bolsillo. Eso si llega salir vivo de la experiencia”, sentenció el mandatario desde su cuenta de X, luego de compartir una publicación que apuntaba contra “el socialismo empobrecedor del siglo XXI”.
Detrás de sus diferencias ideológicas con el tres veces presidente de Brasil, se esconde el objetivo del libertario de consolidarse como el líder regional de la derecha y el principal interlocutor del continente con la administración republicana de Donald Trump.
Pese a expresar públicamente su respaldo al candidato Flavio Bolsonaro, hijo del exmandatario Jair, el triunfo de una expresión de peso, de similar ideología, podría eclipsar la figura del libertario.
Si bien la determinación del Gobierno es apoyar la candidatura del senador carioca, hay quienes admitieron dentro de las filas libertarias ante la Agencia NA que la victoria de Bolsonaro complejizaría el propósito de consolidar a la Argentina como puente con Estados Unidos.
Asimismo, algunas voces oficialistas aseguran que el propio Lula da Silva potencia la polarización con Milei, en función de la proyección estadística que le otorga el ida y vuelta entre ambas naciones, que se intensificó en el último tiempo y que escaló incluso al plano diplomático.
En la misma línea, la encuestadora Quaest relevó que en Brasil, el respaldo del libertario al derechista impactó de manera negativa en la imagen del senador. Según detectaron, el 34% de los consultados afirmó que la declaración del mandatario argentino incrementó el voto a Lula, y hubo un 27% que reafirmó su preferencia por Bolsonaro tras el gesto.
Tras tensar la relación, que tuvo como consecuencia el retiro del embajador de Brasil en el país, Julio Bitelli, las diferencias parecen haberse profundizado, y el mandatario libertario no parece dispuesto a limitar sus permanentes cuestionamientos.

