
El campeón comparó los nuevos monoplazas con los de la F2 y habló de un cambio profundo en la conducción.
BUENOS AIRES (NA) — El vigente campeón del mundo, Lando Norris, reconoció que todavía no termina de convencerse con los nuevos autos de la Fórmula 1 2026, que incorporan importantes modificaciones en la unidad de potencia y en la aerodinámica activa.
Incluso, el piloto británico llegó a compararlos con los monoplazas de Fórmula 2 y explicó los motivos de esa sensación.
Tras los primeros tests colectivos realizados en Barcelona, Norris profundizó sobre las exigencias de conducción que plantea el nuevo reglamento: “En cierto modo, se siente más como un monoplaza de F2, por la forma de conducirlo. No sé si me gusta o no, por ahora, pero creo que ya hemos entendido bastante bien cómo manejar el coche”, afirmó en conferencia de prensa.
El piloto de McLaren aclaró que las conclusiones todavía son parciales, ya que los ensayos se realizaron en un circuito particular: “En Barcelona hablamos de curvas de tercera y cuarta, bastante abiertas. ¿Qué pasará cuando lleguemos a circuitos urbanos o pistas más lentas e irregulares? Es algo que todavía no sabemos”, planteó, y señaló que los próximos tests en Bahréin ayudarán a despejar esas incógnitas.
Uno de los cambios más relevantes del reglamento 2026 está en el motor, donde la parte eléctrica pasa a representar cerca del 50% de la potencia total. Para Norris, esto modificará por completo el desarrollo de las carreras. “Verán más adelantamientos con mayor velocidad, pero el piloto que adelante también tendrá que defenderse más. Eso va a generar más caos, lo cual es genial para el espectáculo”, sostuvo.
El británico explicó que el nuevo sistema de “boost” permitirá administrar la potencia del motor y la batería tanto para atacar como para defender posiciones: “Si usás el boost en la salida de una curva, ganás mucha potencia y podés adelantar en lugares donde antes no se podía. El problema es que después quedás limitado durante varios metros”, y agregó que esto obligará a los pilotos a tomar decisiones tácticas constantemente.
En ese contexto, Norris anticipó que la planificación previa a cada carrera será más compleja que en temporadas anteriores: “Antes era bastante simple: ir rápido y evitar el aire sucio. Ahora, si la batería se agota, se pierde muchísimo tiempo, especialmente en las rectas”, remarcando que los pilotos deberán estar atentos a múltiples variables durante toda la competencia.
Por último, el campeón reconoció que los autos parecen más potentes, aunque mantiene cierta cautela. “Da la sensación de que podrían alcanzar velocidades enormes si se libera todo el potencial, incluso cerca de los 380 km/h. En la práctica, los coches pueden dar mucho más”, concluyó.



