
Asfalto viejo, escombros, plantas, los árboles y alumbrado tendrán un nuevo destino.
NEUQUÉN (ED). — En la obra más grande de la historia de la ciudad, todo lo que se retira se reutiliza. El asfalto viejo, los escombros, las plantas, los árboles y hasta las columnas de alumbrado tienen un nuevo destino dentro de Neuquén.
El proyecto emblema de la gestión del intendente Mariano Gaido transformará la traza urbana de Mosconi (ex Ruta 22) que durante décadas dividió a la ciudad, pero también innovará todo se volverá a reutilizar.
Pavimento viejo, previamente fresado y triturado, es transportado a la planta de asfalto municipal ubicada en Colonia Rural Nueva Esperanza. Ese material volverá como bacheo en relleno.

“Todo el material que se retire se recicla”, confirmó la subsecretaria de Infraestructura, Mariel Bruno y amplió: “Ese triturado se puede usar tanto para reparación de baches como para mejorar las mezclas de suelo en el mantenimiento vial”
Los escombros que generan los trabajos se usarán para preparar terrenos donde más adelante habrá lotes con servicios. Las plantas y los árboles que se retiran se trasladarán al vivero municipal para ser reubicados en otros puntos de la ciudad. Y las columnas de alumbrado, semáforos y luminarias también se reutilizan y redistribuyen.
“No es una obra que termina tirando todo, sino que abre una nueva etapa aprovechando lo que ya existe”, afirmó Bruno, y agregó que la reutilización no solo implica ahorro económico, sino también una forma distinta de pensar la relación entre ciudad, ambiente y desarrollo.




