
Le rayaron el auto a una docente por no pagar 20 mil pesos para estacionar. Deambulan en las esquinas y corren a las familias y chicos de plazas y parques.
NEUQUÉN (ED). — Una docente de Neuquén denunció que su camioneta fue vandalizada luego de negarse a pagar una suma de dinero exigida por un “trapito” en pleno centro de la ciudad.
El hecho ocurrió el viernes por la noche en la zona de calles Irigoyen y Roca, un sector céntrico y bien iluminado, y reavivó el debate sobre la presencia de cuidacoches y limpiavidrios y otros “fisuras” que llegaron a la capital atraídos por el boom de Vaca Muerta, pero no necesariamente para trabajar.
Rosana Segovia relató en una entrevista radial que fue abordada por un hombre de aproximadamente 30 años que le exigió 20.000 pesos para “cuidarle” el vehículo. Al explicarle que no tenía dinero en efectivo y que le pagaría a la vuelta, el sujeto reaccionó de manera intimidante. Cuando regresó de la heladería, se llevó una sorpresa. Advirtió que le habían rayado el vehículo de forma deliberada.
“Fue una bronca terrible. No fue un rayón chico, me arruinó dos puertas. Soy docente, a mí nadie me regala nada”, expresó Segovia, quien deberá enfrentar ahora el costo de la reparación.
Según describió, el hombre no parecía estar en situación de calle, tenía el cabello corto y lacio, tez morena y una expresión “no olvidará”.
El caso generó indignación y volvió a poner en agenda un problema que se profundizó en los últimos años en la capital neuquina. Desde hace tiempo, vecinos denuncian la creciente presencia de cuidacoches y limpiavidrios en esquinas, semáforos y plazas, una situación que se agravó con la llegada de cada vez más gente.
Si bien hasta ahora no se habían registrado hechos de violencia de esta magnitud, concejales también trabajan en el problema, que había sido contenido durante la gestión del ex intendente Horacio “Pechi” Quiroga, pero volvió a desbordarse.
Vecinos también alertan sobre el impacto en espacios públicos, donde la presencia constante de estas personas terminan desplazando a familias y niños, especialmente en zonas con poca iluminación como el sector de las vías.
“Esto le puede pasar a cualquiera, sobre todo a mujeres que circulan solas”, advirtió Segovia.



