
Senillosa se sienta en la mesa grande de la provincia a fuerza de obras y gestión.
NEUQUÉN (ED). — En la política neuquina los gestos se leen. No solo lo que se dice, sino también dónde se para cada dirigente, quién convoca a quién y en qué momento. Este martes durante la conferencia tras la inauguración de la Vendimia Neuquina, el gobernador repitió una escena que llamó la atención. Frenó la actividad y llamó al intendente de Senillosa a sumarse al convite mediático junto al intendente de Neuquén, Mariano Gaido.
No fue la primera vez. Durante la apertura de la Fiesta de la Confluencia en Neuquén, en el momento del corte de cinta, también se había registrado una escena igual. Allí fue una pelea silenciosa de mandatarios que querían aparecer en la foto, pero Figueroa otra vez metió un freno (y como director de orquesta) ubicó a Páez en el centro de la escena.
En este gobierno de Rolando, primero se hace y después se cosecha. Dicho de otra manera, al que labura, la Neuquinidad lo ayuda. Y Senillosa es un relojito.
El mandatario neuquino sostiene una narrativa que se diferencia de prácticas históricas de la política neuquina y exige más énfasis en gestión y obras, con un fuerte acento en la gente.
La salida del MPN del poder oxigenó una ciudad marginada de infraestructura que alcanzará este año (y en solo dos de gestión) las 80 cuadras de asfalto, conectará el gas a más de 600 familias que dejarán de sufrir el invierno. Además en Senillosa se inauguró una escuela primaria pública después de 40 años, se entregaron 28 viviendas y se firmó un convenio con el IPVU para sumar 52 viviendas y 179 lotes con servicios. Se regularizan asentamientos, mientras se actualiza la potencia de su planta transformadora para abastecer el crecimiento esperado. Muchos logros para pasar desapercibido.
Este domingo 300 militantes y vecinos de Senillosa coparon la parada de la Legislatura en una muestra más de sintonía. Un número que sorprendió y todavía se comenta por lo bajo entre quienes asistieron.
La administración provincial necesita articulación territorial para sostener su agenda y a Páez le sobra carisma. Primero con la gente de su pueblo y después hacia afuera.
El avance del proyecto del Polideportivo es un compromiso que el gobernador planteó como prioridad para la comunidad, una obra que Senillosa sueña, y funciona como ejemplo de esa agenda que permite construir capital político compartido, pero lo más importante, da respuesta a las necesidades reales de la gente.
La mayor exposición mediática del intendente también se inscribe en ese proceso. En los últimos meses comenzó a participar con mayor frecuencia entrevistas vinculadas a temas provinciales, porque entiende el rumbo.
Sin administrar los recursos de forma ordenada, es imposible distribuir.




