
“Nadie tiene que renunciar a su partido para defender Neuquén”, les recordó.
NEUQUÉN (ED). – Con el MPN fuera por decisión propia (sin candidatos en la próxima pelea electoral), el presidente de Más por Neuquén, Carlos Quintriqueo abrió los brazos para contener a dirigentes y militantes azules y otros colores. La idea es seguir fortaleciendo una alternativa provincial sin pedirles que abandonen su historia ni su identidad política.
Quintriqueo ya venía sumando apoyos de los heridos que dejó la derrota de 2023, pero faltaba una invitación abierta que los convide de los logros y los invite a sumarse a ese proyecto “para defender Neuquén”.
“No les pedimos que renuncien a su afiliación al MPN, a su historia, a sus convicciones ni a su identidad política”, planteó Quintriqueo. La iniciativa se blanqueó en el Congreso Provincial del partido que se realizó este jueves en las instalaciones de AJEPROC.
“Creemos que esa historia, esas ideas y esa experiencia pueden enriquecer la construcción de una alternativa amplia, plural y diversa, en la que nadie tenga que dejar de ser quien es para poder participar”, afirmó.
“Quienes creemos en los valores fundacionales de nuestra Constitución Provincial y en la defensa de los intereses de Neuquén tenemos hoy la responsabilidad de superar diferencias y animarnos a construir una mayoría capaz de ofrecerle a nuestra provincia un nuevo horizonte”, señaló Quintriqueo.
Dicho de otra manera, el dirigente tocó la fibra de quienes piensan que las cosas se pueden hacer de otra manera en la provincia, pero con una advertencia: “Nuestra provincia debe ser gobernada desde Neuquén y pensando en Neuquén”.
Les recordó además la coincidencia de construir un gobierno de que no venga digitado desde Buenos Aires con recetas hechas para echar mano de los recursos neuquinos. “No queremos que las decisiones sobre nuestro futuro se subordinen a intereses definidos desde Buenos Aires”, insistió.
Durante el Congreso el líder gremial recordó que “no alcanza con una provincia rica si esa riqueza no mejora la vida de quienes la habitan”. En esta línea planteó que “podremos discutir cómo producir más, cómo administrar mejor nuestros recursos, cómo atraer inversiones o cómo generar empleo. Pero existe una condición que para nosotros no está en discusión: el desarrollo tiene que ser con la gente adentro”.


