
Figueroa consolida un modelo energético inclusivo llevando el servicio a lugares olvidados.
NEUQUÉN (ED) — El concepto de modelo energético inclusivo que impulsa el gobernador Rolando Figueroa no se limita a incrementar la producción o potenciar la exportación de gas desde Vaca Muerta.
Va más allá. Implica garantizar que esa energía tan necesaria llegue a las comunidades del interior neuquino, especialmente aquellas históricamente marginadas de servicios básicos. Una iniciativa que está cambiando el mapa provincial y a vez fortalece el arraigo social y productivo de esas regiones.
Ejemplo de ello son las obras y políticas públicas sostenidas que La Provincia ejecuta a través de la empresa pública Hidrocarburos del Neuquén S.A. (HIDENESA), en más de 20 localidades, donde los privados no están tan convencidos de invertir, ahí cobra pese la obra pública, que nunca marginó la neuquinidad.
El caso del norte neuquino (Alto Neuquén para las etiquetas) es el modelo de una decisión estratégica con criterio de territorialidad. Figueroa trabaja para revertir décadas de desigualdad: el gas debe llegar primero para los neuquinos, resaltó en más de una oportunidad y lo está cumpliendo.
El proyecto integral del Ramal Zona Norte, ya en ejecución, “permitió beneficiar a una población estimada de más de 1.450 habitantes de la región del Alto Neuquén, incluyendo localidades como Los Guañacos, Bella Vista, Los Carrizos, Paraje Lileo, Cayanta, Los Miches y Las Ovejas”, y avanza hacia nuevas conexiones comunitarias.
El impacto es determinante para esas comunidades rurales, escuelas y parajes que antes dependían de garrafas o leña, ahora las inversiones le están transformando la calidad de vida.
“Vendemos a otro país, pero primero los nuestros deben tener gas”, repite.
Según el reporte oficial, HIDENESA junto con los gobiernos locales también es posible optimizar los recursos y reducir los costos de ejecución de obras de extensión de red para garantizar más conexiones.
Sin sacrificar las gestiones y acciones para garantizar el potencial exportador de Neuquén, también se puede mirar para adentro.
El modelo energético neuquino no es sólo infraestructura, sino una política pública con impacto territorial que busca achicarlas brechas que nunca debieron existir.

