
Así lo aseguró el director operativo de Balnearios de Neuquén, Gabriel Rambado. “Hay un equipo muy formado de guardavidas profesionales y personal operativo que está atento todo el tiempo”, remarcó.
NEUQUÉN (ED). — Más de 60 mil personas eligieron los balnearios de Neuquén durante el último fin de semana, y ayer a minutos antes de la tormenta también. El río Limay volvió a ser el gran punto de encuentro frente a las altas temperaturas.
Detrás de la postal de familias, turistas y jóvenes disfrutando del agua, se trabaja y mucho para evitar accidentes y sostener el objetivo central de la temporada: “cero ahogados”.

El director operativo de Balnearios de Neuquén, Gabriel Rambado, destacó que el dispositivo funciona las 24 horas, los siete días de la semana, durante los 120 días que dura la temporada.
“Es una responsabilidad enorme. Hay un equipo muy formado de guardavidas profesionales y personal operativo que está atento todo el tiempo”, remarcó.
Rambado señaló que el río Limay es dinámico y cambia constantemente: aparecen remolinos, se modifican las islas y se forman pozones profundos. “Por eso insistimos en que la gente se acerque al puesto de guardavidas antes de meterse al agua, antes de hacer una flotada o de navegar en tabla”, explicó.

En ese sentido, aclaró que el Municipio no prohíbe las actividades acuáticas, sino que busca ordenarlas y acompañarlas. “Cuando se comunican con nosotros, podemos seguir todo el recorrido. A veces bajan cinco o seis personas en tablas, con heladeras, perros. Eso requiere un trabajo en equipo y comunicación permanente”, detalló.
El operativo se apoya en una importante infraestructura, con motos de agua, embarcaciones semirrígidas, cuatriciclos y equipos náuticos que permiten llegar a sectores donde no hay acceso terrestre o cobertura fija. Esta logística también se utiliza para patrullar zonas no habilitadas, donde suelen concentrarse situaciones de riesgo.
Se realizan alrededor de 2.000 intervenciones preventivas por semana, principalmente para advertir a bañistas que ingresan en sectores peligrosos, sin guardavidas y con obstáculos naturales como árboles sumergidos o bruscos desniveles.

Otro eje clave de la prevención es el consumo de alcohol, una de las causas más frecuentes de situaciones de riesgo. “El alcohol y el agua no son compatibles. Así como no se puede manejar alcoholizado, tampoco se puede entrar al río en esas condiciones”, advirtió.
Finalmente, el director operativo valoró la respuesta de vecinos y turistas, y el trabajo conjunto con los medios para reforzar los mensajes de cuidado. “La gente está entendiendo. Disfruta del río, pero también aprende a cuidarse. Eso nos permite seguir sosteniendo un operativo que es de los más importantes del país”, concluyó.


