
El intendente Lucas Páez respaldó el desarrollo del GNL y reconoció el crecimiento que llegará exige planificación, infraestructura y decisiones de largo plazo.
SENILLOSA (ED). — El intendente Lucas Páez volvió a respaldar la estrategia impulsada el gobernador Rolando Figueroa para convertir a Neuquén en uno de los principales polos exportadores de Gas Natural Licuado (GNL).
Sostuvo que el proyecto “abre una oportunidad histórica” para transformar la provincia, fortalecer las economías regionales y generar desarrollo en cada municipio.
En una entrevista con Radio Cumbre, el jefe comunal aseguró este sábado que el acuerdo aprobado recientemente por la Legislatura “marcará un antes y un después para Neuquén”, ya que permitirá incrementar los ingresos provinciales, potenciar la actividad económica y consolidar un proceso de crecimiento que deberá estar acompañado por planificación y obras de infraestructura.
“El proyecto de GNL es un paso histórico que está dando la provincia porque va a tener un gran impacto en los ingresos, y esos ingresos van a llegar a todas las ciudades de Neuquén”, indicó.
Páez sostuvo que la visión del gobierno provincial apunta a que la riqueza que genera Vaca Muerta se traduzca en desarrollo para todo el territorio y no solamente para las localidades petroleras.
“Nuestros municipios van a tener mayores ingresos y eso nos va a permitir desarrollarnos con previsibilidad. También habrá un fuerte impacto social por la mano de obra que se va a requerir y por el crecimiento de las pymes locales”, afirmó.
Informó que Senillosa ya comenzó a prepararse para ese escenario con una fuerte inversión en infraestructura y servicios públicos, acompañando el modelo de desarrollo que impulsa la gestión provincial.
Repasó la ejecución de redes de gas para 600 familias, 83 cuadras de pavimento, el inicio del primer Polideportivo Municipal, nuevas viviendas, obras educativas y la reciente inauguración de una subestación eléctrica con capacidad para abastecer a una ciudad de 60.000 habitantes.
“Si no teníamos energía ni para enchufar una heladera, era imposible abrirle los brazos a una inversión. Hoy tenemos previsibilidad para pensar en una ciudad industrial”, remarcó.
Para Páez, uno de los principales desafíos será administrar con inteligencia el crecimiento que traerá la expansión de Vaca Muerta y el GNL. Según las proyecciones del municipio, Senillosa podría sumar hasta 18.000 habitantes hacia 2030, casi duplicando su población actual.
“Los dirigentes tenemos que estar a la altura de las circunstancias. No podemos permitir que lo urgente nos tape lo importante. Tenemos que planificar las ciudades pensando en las próximas generaciones”, señaló.
En esta línea recordó que el municipio trabaja en la actualización del Código Urbano para promover un crecimiento ordenado, con mayor densidad habitacional y evitando avanzar sobre áreas productivas.
“Tenemos que construir ciudades compactas, eficientes y con servicios de calidad. Si hoy tomamos las decisiones correctas, el desarrollo de Vaca Muerta va a significar una mejora concreta en la calidad de vida”, amplió.
“Esta es una oportunidad única para la provincia. Los recursos extraordinarios que lleguen tienen que transformarse en infraestructura, educación y desarrollo. Ese es el desafío que tenemos los intendentes para acompañar la visión que impulsa el gobernador Rolando Figueroa”, completó Páez.

