
El gobernador sumó apoyo de otra fuerza clave para su armado político
NEUQUÉN (ED) — Lo que pasó en el Frente Grande este fin de semana grafica un momento político de la provincia. Más de 600 personas, con representación federal, desbordaron la convocatoria prevista y mostraron músculo político para ratificar el rumbo de la Neuquinidad.
El gimnasio del Gigante del Este convocó a militantes, pero también había técnicos, profesionales de la educación, y otros cuadros, algunos sin recorrido partidario que hoy se sienten cómodos dentro del esquema que conduce el ministerio de Soledad Martínez.
Gran encuentro del Frente Grande Neuquén, con la presencia del gobernador @Rolo_Figueroa
— Sole Martinez (@soledezapala) April 25, 2026
Con compromiso y convicción, seguimos construyendo el Neuquén que queremos. Somos fanáticos de esta provincia.#Neuquén #Gestión pic.twitter.com/SlypT8nH6O
Cuando un espacio político deja de ser solo militancia, deja de hablarse a sí mismo y multiplica.
Una directora provincial que viene del MPN y ahora conduce desde el fondo reconoció que ahora es más fácil trabajar y darle respuesta a las escuelas. “Antes no había nada”, advirtió y ese nada afectaba a muchos. Es una pequeña foto de lo que muchos sienten.
Ahora se puso foco en Educación, se invierte. La foto se suma a otras y va formando el álbum.

Martínez juega un rol clave que grafica además el nuevo rol del progresismo que se integra. Defiende el Estado presente, la agenda de derechos, la infraestructura y la inclusión. Pero lo hace dentro de un gobierno que también habla de equilibrio fiscal y obra pública. Esa tensión, lejos de romper, hoy suma.
Figueroa entendió que la sociedad neuquina está pidiendo resultados, los que privilegien y beneficien a los neuquinos.
Así se explica las multiplicidades de voces que conviven en su armado y sientan en la misma mesa al Frente Grande, al PRO, los peronismos y los díscolos del MPN, todos sin que se crucen los cubiertos. La receta es gestión y poder territorial.
Mientras el gobernador suma volumen político, encontró también en el intendente de Neuquén Capital, Mariano Gaido un aliado fuerte, que refuerza con obras tantas necesidades postergadas (asfalto, servicios, conectividad).
El intendente capitalino garantiza territorio, gestión y volumen electoral en el distrito que define elecciones. Sin Gaido, el proyecto es audaz. Con él es competitivo y con esa sociedad, 2027 puede ser un paseo por la avenida.
Mientras progresistas, liberales, peronistas y emepenistas subordinen sus ambiciones a las necesidades reales de los neuquinos, la agenda nacional seguirá muy lejana, a 1200 kilómetros, como siempre estuvo.

