
El líder de Más por Neuquén aceleró la captura del ADN histórico del MPN y se mostró con José “Pino” Russo.
NEUQUÉN (ED) – El referente de Más por Neuquén, Carlos Quintriqueo volvió a acelerar rumbo a la meta electoral 2027 y podría sumar un refuerzo de peso en la mesa (y los boxes). Este miércoles se mostró junto al exdiputado y jefe de bloque del MPN, José “Pino” Russo y otros miembros del MAPO “auténtico”, como le llaman sus propios protagonistas.
El gremialista aceleró así la captura del ADN histórico del MPN y consolida voces clave en el futuro armado que propone ser mucho más que una renovación. Por ahora solo fue un encuentro.
“Quiero agradecer la invitación de las y los referentes del MAPO. Pudimos compartir una charla amena y de encuentro, intercambiando miradas sobre el Neuquén que necesitamos construir”, aseguró.
Quintriqueo remarcó que “tengo la convicción de que desde cada espacio podemos seguir fortaleciendo un proyecto de provincia, defendiendo nuestro territorio, nuestra identidad, intereses y problemáticas de las y los neuquinos, sin dejar de pensar en un país que recupere la política federal y que nos tenga en cuenta a todos y todas”.
Como presidente de Más por Neuquén quiero agradecer la invitación de las y los referentes del MAPO. Pudimos compartir una charla amena y de encuentro, intercambiando miradas sobre el Neuquén que necesitamos construir.
— Carlos E. Quintriqueo (@CQuintriqueoOk) May 7, 2026
Tengo la convicción de que desde cada espacio podemos seguir… pic.twitter.com/uIYy6OWdK0
José “Pino” Russo por su parte conserva un peso político aparte y podría ser un buen aliado pensando en lo que viene. El histórico dirigente emepenista —ex diputado provincial, ex presidente del bloque del MPN y hombre clave de la vieja estructura provincial— podría tentar a sectores tradicionales que empiezan a alinearse detrás de quien expresa territorialidad y futuro.
Quintriqueo arrastra justamente a esa dirigencia desencantada, mientras el MPN sigue intentando rearmarse tras la derrota histórica de los tiempos azules. El líder de ATE no afloja y avanza ocupando el vacío político que dejó la tragedia. Y lo hace con una estrategia, sin resignar identidad.
Su discurso no aparece ligado a las estructuras nacionales ni subordinado a la lógica de Buenos Aires, se lo reconoce como un dirigente neuquino con discurso federal, que además defiende Vaca Muerta (así lo reforzó en la etiqueta de su posteo).
Por su parte el MAPO (Movimiento de Acción Política) es un espacio que durante décadas funcionó como una de las usinas políticas del concierto neuquino, hoy más lejos, pero con influencia.
Una conducción nueva, con discurso territorial y federal tienta.

